Natación para bebés a partir de los 6 meses:
A partir de los 6 meses, los bebés pueden comenzar a familiarizarse con el agua y aprender de forma natural a sumergirse, siempre en un entorno sin presión ni estrés, tanto para el niño como para los padres.
El objetivo es fomentar el disfrute, la seguridad y la confianza, así como desarrollar una posición estable de flotación boca arriba, fundamental para la supervivencia en situaciones de emergencia, y una movilidad cómoda bajo el agua.
Trabajo desde un enfoque respetuoso, consciente y centrado en el bebé: cada niño marca su propio ritmo y nunca se fuerza nada. Esto ayuda a evitar miedos, traumas o rechazo al agua, que a veces se generan en programas de tipo “rescate”.
Creamos juntos un entorno amoroso y seguro donde el agua se vive como una experiencia positiva, alegre y enriquecedora.

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